"Mucho deliberamos antes de tomar esta medida de justicia frente a la esquiva y difícil memoria nacional. Acudió repentinamente a nosotros la frase de Nietzsche en Zarathustra, dirigida a los comuneros de París en 1871: 'No tiréis columnas, que volverán más seductoras a su lugar'. Pesaba también el hecho de ser justos con los nombres que invitan a reflexiones profundas sobre la existencia y la reparación de las vidas conculcadas, sin ser injustos con una complejísima institución nacional. Pero repentinamente, y al calor de estas épocas que invitan a construir nuevas columnas morales e intelectuales "con reconocibles dificultades a la vista", como si resurgiera el espectro de Tupac Amaru desde las páginas de Boleslao Lewin, una voz de la historia susurró que había que reponer un hilo que uniera las partes rotas del memorial argentino y que sirviera también como un llamado reflexivo hacia nuestra vida cultural, hacia los lectores e investigadores y hacia los propios trabajadores de la Biblioteca Nacional." Horacio González
Compañeras y Compañeras:
La frase del inicio pertenece al texto Política de nombres con el que nuestro compañero Horacio González, Director de la Biblioteca Nacional fundamenta la serena y firme decisión de cambiar el nombre de "Gustavo Martínez Zuviría", que hasta ahora designa a la Hemeroteca, por el de "Ezequiel Martínez Estrada".
El acto tendrá lugar el próximo lunes 3 de mayo, a las 16:00, en el Hall de la Hemeroteca, planta H, entrando por el ingreso de proveedores. Pero no será un acto más, ni debe pasar desapercibido para quienes, a lo largo de los últimos dos años, hemos sido albergados por la Biblioteca Nacional para darle nacimiento, continuidad y vigencia a nuestro Espacio Carta Abierta.
Dice Horacio en su texto: "Martínez Zuviría, que escribía bajo el conocido pseudónimo de Hugo Wast, publicó novelas antisemitas, como El Kahal y Oro, en las que cuenta una conspiración judía para apoderarse de Buenos Aires en 1950 con técnicas alquimísticas para fabricar oro y arruinar las finanzas capitalistas. Estos folletines, que en su momento contaron con numerosos lectores, tenían un ameno desarrollo basado enteramente en la superchería de los Protocolos de los Sabios de Sión, modelo esencial del relato conspirativo universal."
Y más adelante destaca: "Martínez Zuviría-Wast pertenecía a los sectores más reaccionarios de la Iglesia argentina y había negado la participación eminente y esencial de Mariano Moreno en la fundación de la Biblioteca Nacional hace exactamente 200 años, entonces llamada Biblioteca Pública de Buenos Ayres."
Por ende, no debería escapar a nuestro entendimiento -ni al de todos aquellos actores políticos, sociales y culturales que, al igual que Carta Abierta, han sido generosamente acogidos por las autoridades y los trabajadores de la Biblioteca Nacional- que este justo cambio de nombres para la Hemeroteca habrá de suscitar resistencias y toda clase de actitudes y opiniones adversas.
De modo que, al tiempo que consideramos a este acto una cita ineludible para las mujeres y hombres de Carta Abierta, convocamos a todos nuestros amigos a asistir a la ceremonia y, en conjunto, a apoyar con nuestra presencia la decisión del equipo de dirección de la Biblioteca Nacional.









